<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-7141217247428169023</id><updated>2011-08-27T02:01:04.744-07:00</updated><title type='text'>cartas, cavilaciones y dolores de cabeza</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://paristrillo.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7141217247428169023/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://paristrillo.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Paris</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11610683940997243112</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>8</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7141217247428169023.post-4031171846156178448</id><published>2011-03-04T12:53:00.000-08:00</published><updated>2011-03-04T12:55:59.668-08:00</updated><title type='text'>Mayoral</title><content type='html'>En estos tiempos vulgares de Grandes Hermanos en donde todo lo sucio es noticia y caduca pronto para dar paso a más suciedad, he buscado poner tierra a mis espaldas y el mar a mis pies, encontrando un lugar que me ha recordado al tuyo tiempo atrás. &lt;br /&gt;No tanto por la orografía de sus paisajes como por la sencillez de sus gentes, la costa amalfitana es una cordillera hundida en la costa napolitana, donde se encadenan pueblecitos blancos de los que ya cuesta encontrar. &lt;br /&gt;Allí, mirando a unos ancianos que rodeaban una barcaza pesquera en una pequeña cala, cerveza en mano y hablando de sabe Dios qué, una amiga comentó sobre algo que ya escribí haciendo referencia a ese estilo de vida. Realmente estamos asistiendo al crepúsculo de unas vidas de intensos ideales y sin embargo miramos rápido sin saber ver a través de personas con historia y que no dejarán mucho recuerdo por hacer de sus vidas una línea sin grandes curvas. &lt;br /&gt;Salió en una conversación con mi amigo Julio el otro día lo de Maslow. Creo que a quizá le faltó un último nivel en su pirámide y fue quizá para enmascarar su propia vanidad.&lt;br /&gt;Me explico: Tu obra te hace inmortal, y el orgullo intelectual hace que se quiera dejar unas huellas que seguir. &lt;br /&gt;La mayoría tenemos manías tontas del estilo de comer a diario que hacen que nos despreocupemos de todo esto para centrarnos en inquietudes más mundanas. Sin embargo pasea por mi cabeza estos días una de esas dudas existenciales sobre nuestro legado de las que se tienen cuando no compartes tu tiempo. ¿Cuál quieres que sea la obra de tu vida? o más aun: ¿quieres que ésta te haga inmortal? &lt;br /&gt;A ratos recuerdo esos pensamientos extraños, de los que llegaban tumbado a solas y en la penumbra de aquellos días con poca paz que dejé atrás. No he hecho méritos para ser recordado. Me ha faltado valor para hacerme necesario y no sé perdonar y olvidar. He ido pasando la vida sin apostar fuerte por nada y sin embargo he tenido grandes pérdidas. &lt;br /&gt;Cuando me veo a la distancia, realmente apenas veo a la sombra de quien fui, pero no para todo esto son malas noticias. Ahora mis compañías son más virtuales, más del sur, más de mi edad… toda una evolución, ya veremos hacia donde.&lt;br /&gt;De cuando en cuando encuentro gente de valía a quienes empiezo a escuchar, personas que brillan con luz propia y cuyas circunstancias les superan por momentos. El ser humano suele ser dramáticamente manipulable e inestable. De ahí la pasión de los más sensibles por los animales y de ahí que cuando algo te hace humano suela ser fuente de debilidad. Este tipo de personas sacan lo mejor de mí, pero esto les hace deudoras de lo mejor sí mismas.&lt;br /&gt;Para ahorrar muertes anunciadas y como entretenimiento, ya que es divertido probar que tengo razón incluso cuando no la tengo, ando de experimentos en mis relaciones para con ciertas compañías que pretendo sean efímeras a costa de esta idea de la manipulabilidad. &lt;br /&gt;Se trata del “Plan Mayoral”, en el que improviso un comentario humillante o incómodo -como plan no vale mucho, cierto- y según la respuesta del “atacado” le hago sentir ridículo por su reacción.&lt;br /&gt;A diferencia de los animales, al ser humano medio le pierde el orgullo producto de la sociabilización, así que reacciona atacando a su vez y/o minando su moral. En el peor de los casos, acaban convencidos de mi mentira. Confío en encontrar quien me sonría y me mande a la mierda. Ya veremos donde me lleva.&lt;br /&gt;En fin, hoy no estoy nada inspirado; a ver si termino la mudanza a Portugal. Sé que la maleta va llena, señal de que no se queda nada detrás, pero me pregunto qué irá dentro.&lt;br /&gt;A más ver.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7141217247428169023-4031171846156178448?l=paristrillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://paristrillo.blogspot.com/feeds/4031171846156178448/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://paristrillo.blogspot.com/2011/03/mayoral.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7141217247428169023/posts/default/4031171846156178448'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7141217247428169023/posts/default/4031171846156178448'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://paristrillo.blogspot.com/2011/03/mayoral.html' title='Mayoral'/><author><name>Paris</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11610683940997243112</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7141217247428169023.post-4649607596086467756</id><published>2010-11-09T11:02:00.000-08:00</published><updated>2010-11-09T12:27:10.256-08:00</updated><title type='text'>9 de Noviembre</title><content type='html'>Decían del Muro Berlín que protegía a occidente del fascismo de oriente. De protección o de vergüenza, un muro separa y aun peor: aisla. Parece impensable que como en Berlín, una noche sea levantado un muro que impida ver más allá. Hoy se cumplen años desde que hubiera que apostar por la libertad y me ha dado qué pensar. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Encuentro últimamente quien levanta muros y pensando en protegerse, sólo consigue aislarse. No tengo nada en contra de aislarse; me suele sobrar la gente, pero creo absurdo hacerlo por miedo. Hablando de esto de la libertad hace poco en Lugo, un conocido mío, español a su pesar, defendía su postura con un argumento tan convincente como que siendo español, estaba obligado a tener un DNI en su cartera. Esa era toda su queja sobre el Estado opresor e imperialista que supone España como patria. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde luego brindo por que el símbolo que supone una bandera sea toda su queja y me prometo defender con mi sangre la libertad de expresión que le permite quejarse de la democracia de que disfruta, que casualmente llegó a la muerte del mayor opresor del pueblo español del siglo pasado, gallego de nacimiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De todas formas, de esto de la libertad se ha escrito mucho. Es un concepto ambiguo, fácil de manipular y con el que es fácil manipular. Es cómodo confundir libertad con libertinaje y dejar de responder de los actos propios abanderado por la posibilidad de actuación, por lo que la libertad sin moral nos conduce a la degradación como personas libres que queremos ser.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Realmente hoy es una fecha por la que brindar (y no gracias a que haya sido fiesta en Madrid, por lo que yo poco tengo que celebrar ya que he amanecido en Zaragoza para currar como un desgraciado) sino porque hoy se cumplen años en que en un país de habla germánica hubo quienes creyeron que libertad era derribar muros, arriesgarse y encontrar la fuerza en la unión. Por desgracia el paso de los años, como en el caso del gallego que comentaba, dejamos de valorar lo que hacemos de nuestra libertad al convertirla en libertinaje, y ya que quien no valora lo que tiene, no lo merece (da Vinci); estaremos condenados a necesitar muros que nos aislen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por otro lado ahora que me acuerdo de da Vinci (Fumicino!) y como homenaje a quien se haya dado por aludid@ alguna vez por mis palabras, me está apeteciendo terminar esto de forma artística. Hay un poema de Ernesto Cardenal que me sé de memoria y clava el escrito, pero hoy desde luego no tengo el día romántico, así que ya que tampoco puedo dibujar aquí… pues ahí va un soneto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si para recobrar lo recobrado&lt;br /&gt;debí perder primero lo perdido, &lt;br /&gt;si para conseguir lo conseguido&lt;br /&gt;tuve que soportar lo soportado, &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;si para estar enamorado&lt;br /&gt;fue menester haber estado herido, &lt;br /&gt;tengo por bien sufrido lo sufrido, &lt;br /&gt;tengo por bien llorado lo llorado. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque después de todo he comprobado&lt;br /&gt;que no se goza bien de lo gozado&lt;br /&gt;sino después de haberlo padecido. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque después de todo he comprendido&lt;br /&gt;que lo que el árbol tiene de florido,&lt;br /&gt;es por vivir de lo que tiene sepultado.&lt;br /&gt;Francisco Luís Bernárdez.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7141217247428169023-4649607596086467756?l=paristrillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://paristrillo.blogspot.com/feeds/4649607596086467756/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://paristrillo.blogspot.com/2010/11/9-de-noviembre.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7141217247428169023/posts/default/4649607596086467756'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7141217247428169023/posts/default/4649607596086467756'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://paristrillo.blogspot.com/2010/11/9-de-noviembre.html' title='9 de Noviembre'/><author><name>Paris</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11610683940997243112</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7141217247428169023.post-8782297933545642870</id><published>2010-09-26T03:06:00.000-07:00</published><updated>2010-09-26T03:14:19.405-07:00</updated><title type='text'>la parábola del niñito rubio</title><content type='html'>Ponte cerca de una autovía. Quédate quieto a la espera de que pase un coche. Cuando éste se acerca rápidamente en tu dirección, lo hace con un sonido agudo e in crescendo que llega a su apogeo al pasar por tu lado, para luego volver a apagarse en la distancia mientras se agrava su tono al alejarse. Este es el efecto Doppler. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por analogía, la mayoría de las relaciones humanas sufren este mismo proceso. Las personas pasan por nuestra vida interfiriendo en ellas como una campana de Gauss, pero nuestra percepción de ese ruido (sus acciones para con nosotros) se desvirtúa a su paso y al paso del tiempo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sé si lo ideal es que sólo hagan esa primera mitad del recorrido; quedando en nuestra vida aquellos cuyo rastro no queremos que se haga grave y lejano. A esto hace referencia la parábola del niñito rubio que me lleva rondando la mente estos días. El niñito rubio, es “niñito” no tanto por su edad, ya que cumple años en mi historia, sino porque nunca llega a madurar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como muchos de nosotros pero de manera exacerbada, el niñito necesitaba de la aprobación ajena y sin embargo desprendía ese halo de autosuficiencia y un desprecio-a-todo casi irritante. Sus maneras y sus observaciones poco prudentes e innecesarias como “la estupidez humana nunca deja de sorprenderme” quizá fruto de las carantoñas de la abuela o de la mano de hostias que nunca llegó a tiempo, hicieron de nuestro protagonista un golfo simpático a sus propios ojos y un pedante subnormal a ojos de su entorno. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los años le pusieron donde le correspondió, y quienes se acercaron a sus ojitos azules y ricitos rubios, al ver que para entonces ya habían visto lo mejor de él, se fueron a la misma velocidad pero con un rastro más amargo, como en el efecto Doppler.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así, el niñito rubio, sin saber tratar a quienes debían haber permanecido a su lado y sin ganas reales de un cambio, procuró rodearse de personas “insustanciosas” (qué grande eres Leandro) al más puro estilo Torrente. Gente fácil, que se dejase ridiculizar y le riese las gracias haciéndole sentir superior. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La historia de nuestro niñito no termina bien -para eso ya está Hollywood-. Ya sin abuela incondicional que le arropase y su inútil y cómoda compañía mirando al techo; fue recogiendo lo sembrado durante su vida; y sintiéndose víctima señaló culpables en todas direcciones excepto en la más acertada y difícil de asumir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué habríamos que aprender de nuestro niñito? &lt;br /&gt;Se me ocurre que quizá fue su querida madre quien debió de darle instrucciones concretas para crecer así de egoísta y desinteresado, haciéndole pensar que generaciones futuras no debían quedar privadas de su rubio legado y que era el deber de nuestro niñito hacer patente la perfección de la curvatura de sus rizos en tuentis y similares, siendo ésta la fundamental obra de su vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otra opción es no dejar que se repartan responsables alegremente. Nuestro niñito pudo elegir, equivocarse mil veces, y rectificar otras mil. No es culpa de la sociedad que la gomina nos reblandezca el cerebro ni que los vestidos o trajes de la marca de moda constriñan nuestro corazón -por favor, obviad la parte romántica; me refiero a la personalidad, la integridad, la personalidad, el orgullo,  el valor, los valores y otras palabras fáciles de ridiculizar-. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En una charla de café, la historia del niñito rubio, que no voy a contar entera (no me lo agradezcáis, cabrones) debería dar distintos puntos de vista. En una noche de botellón quizá sería una rayada del más borracho y provocaría insultos varios, personalizaciones, lloros, lanzamientos de hielo al orador o aun mejor, que no se dejase terminar la historia; así que minipunto para los blogs como medio de comunicación, y minipunto para el botellón como medio de difamación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A mí la historia me hace pensar en mi madre. Me explico: Mi madre suele llamarme “pitufo” cariñosa y demasiado asiduamente. Yo tengo uno. Un pitufo, me refiero. Que nadie se asuste, es literalmente eso, un pitufo en toda regla. Papá pitufo, para más señas. Vive en mi coche y es un regalo. Tiene su barba blanca, su gorro de pitufo (que parece una barretina más de lo que quisiera), su característico color azul, una mirada tranquila, una sonrisa natural y una generosa barriga. Está vestido de smoking negro y guantes blancos, y sostiene una copa que alza a modo de brindis. Parece mentira que un cochino trozo de plástico pueda reflejar tanta elegancia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los pitufos son seres peculiares; simples, inocentes y comprensivos. Definitivamente no me parezco nada a un pitufo, no sé a qué se refiere mi madre. El caso es que me recuerda a ella porque suelo decirle que tiene poco desarrollados los instintos maternales cuando echo en falta una figura materna preocupada por cosas “de madre” como cebarme a todas horas en lugar de llamarme por nombres más raros del que ya me puso en su día.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay noches en que antes de salir “a sociabilizarme” le comento la ilusión que me haría encontrar algo de cenar a la vuelta y me responde con un cariñoso “ya conoces el camino a la cocina”, y me dice que lo deje todo recogido o me clava la fregona en las costillas. Vive Dios que no seré yo quien permita despertar la furia de mi madre.&lt;br /&gt;Orejitas gachas, y pasitos sumisos hacia atrás mientras salgo del salón sin molestar ni darle la espalda por si decide no esperar a que ensucie algo a mi regreso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos tenemos una madre, un amigo, esa persona por la que pasarás tu vida sufriendo, o un cúmulo de experiencias varias, que te enseña que toda acción tiene una repercusión. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El ejemplo no es el que más justicia le hace a mi santa madre, que bastante tiene con sufrirme cuando me acoge por vacaciones, aunque lo de su fregona a la caza de mis costillas es totalmente cierto; pero es igualmente cierto que debo volver a darle un tono más alegre a mis escritos como solía hacer en mi tradicional mensaje navideño, que hasta el soso de Juanca es más alegre (y puestos a compararnos, también es más alto, más monárquico, más campechano,  manda callar más, está más lleno de “orgullo y satisfacción” cada navidad, tiene más patatas en la boca cuando habla…)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recuerdo que referente a esto de “acción y reacción” y la historieta del niñito que de ello derivó fue por falta de sueño durante mis vacaciones. Terminé tarde (o temprano, según se mire) de sociabilizar y se hacía de día. No hay mejor momento para marcarse metas claras y tomar decisiones importantes en la vida, no? El amanecer es con mucho el mejor momento para estar en la playa, así que allí habría de terminar. Caminando descalzo por la playa, la arena aun fría se mete entre los dedos y compartes el aire fresco de la mañana junto a las gaviotas que aun se apostan en la orilla. El mar, sin apenas oleaje, produce un sonido relajante que ayuda no siempre a resolver mis dudas, pero sí a verlas desde otro ángulo. En breve llegarían las maris con la sombrilla, los niños tocando las pelotas y los madelman con ganas de amortizar sus horas de gimnasio. Pero a esas horas, aun sin apenas luz, la playa es aun lo más parecido a un retiro en donde poder proyectar mi voluntad a 10 años vista y equivocarme sin remisión. Entendí entonces que podría dedicar mi vida a una persona en contra de la naturaleza humana. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sé si culpo de aquello a la monogamia, al egoísmo, o quizá a la falta de sueño de entonces. Me vino también a la cabeza la parábola del niñito y otras tantas ideas absurdas que he descartado de golpe unos días atrás, afortunadamente a tiempo; que he creído necesario escribir sobre ello para no olvidar que un día aposté por planear mi futuro según lo que me dictan las leyes sociales y no funcionó. Tengo oído que me equivoqué en elegir a la persona y creo que es verdad que tenía el enemigo en casa. Yo. El plan era válido, pero no para mí. &lt;br /&gt;Y es que lo mejor que me ha pasado nunca ha sido planeado -vale, lo peor tampoco- pero por eso mismo ¿para qué conjurarse a algo, cuando a mí me resulta más emocionante lidiar el toro que pueda venirme si no sé cual es? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La próxima vez que en mi carretera se dirija un coche, será mejor que, en vez de dejar que pase para escuchar cómo se aleja, lo pare; y si me gusta quien lo conduce, me monto y me dejo llevar sólo hasta donde entienda que mi viaje se termina; de forma que en mi próximo escrito, en vez de hablar del efecto Doppler, os hable de lo apasionante que el autostop.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7141217247428169023-8782297933545642870?l=paristrillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://paristrillo.blogspot.com/feeds/8782297933545642870/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://paristrillo.blogspot.com/2010/09/la-parabola-del-ninito-rubio.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7141217247428169023/posts/default/8782297933545642870'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7141217247428169023/posts/default/8782297933545642870'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://paristrillo.blogspot.com/2010/09/la-parabola-del-ninito-rubio.html' title='la parábola del niñito rubio'/><author><name>Paris</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11610683940997243112</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7141217247428169023.post-848094486747667830</id><published>2010-07-28T15:11:00.000-07:00</published><updated>2010-08-08T05:04:28.047-07:00</updated><title type='text'>thoughts &amp; memories</title><content type='html'>De un tiempo a esta parte vengo cuestionándome como único compañero que tengo. Confieso que ya no me hago tan buena compañía, y no estoy hablando de carencias afectivas. No sé si estoy contento conmigo y esto me preocupa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En parte dudo de si sabré no echar de menos los inconvenientes de la vida en pareja. Después de todo, ser racional o pragmatico poco soluciona de madrugada para que mi cama no se me haga demasiado grande. Soy culpable de haber perdido independencia voluntariamente y de que además no me disguste la idea; pero es mucho más que eso. Voy notando que hago más planes y los cumplo menos. Me digo que es temporal, pero no termino de creerme y un largo etcétera que agradeceréis ni siquiera resuma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese sentido nunca un buzón resumió tan bien mis conflictos con la vida. Hay un nombre que inconscientemente -o no- escribí a lápiz en mi vida. Quizá no sea casualidad que en mi casa los lápices tengan goma y cuando se les termina con qué escribir, comienza la parte que me permite borrar lo escrito y dejar sitio a lo que esté por venir. Diría que es de mal gusto decir ahora que las gomas son para borrar los errores, porque no tengo errores que quiera borrar, pero también es de mal gusto poner la zancadilla a mi destino si ni siquiera sé cual es. Por eso asocian el destino al horizonte, ambos son esa "línea imaginaria" que se aleja cuando avanzas hacia ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y por eso vuelvo a mi reflexión del buzón (el de mi casa, para más señas). Lo cierto es que bajé 6 pisos probablemente con el mismo lápiz en la mano que unos meses atrás, para utilizarlo esta vez por ese otro extremo. Intentando borrarlo el nombre me encontré con que los hay que dejan una huella difícil de borrar aun cuando ya no están. Y en esto mi nuevo “modelo familiar” deberá formar parte de la solución y no del problema. ¿No es esto lo que buscaba? ¿Realmente lo es? Tengo cierta resistencia al cambio y es normal, pero también lo es dejar atrás a quien no va a seguirte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A raiz de ello últimamente llegan tiempos de escuchar opiniones gratuitas y consejos absurdos para cerrar cicatrices, esos consejos rápidos que uno no pide y que me son tan indiferentes e inútiles en función de quien me los da y qué quiere de mí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace ya mucho tiempo solía ir a nuestro viejo recreativo a jugar al futbolín en días como este en los que necesité limpiar la mente. Curiosa forma de evadirse del resto del mundo ahora que lo pienso; jugar contra ellos, y claro está, ganarles. El futbolín es un pasatiempo poco comprendido. Como mucho de lo que merece la pena en esta vida, el futbolín requiere de poca concentración, grandes reflejos, y una buena compañía. Puedes pasar horas sudando y con las extremidades en tensión sin que resulte menos divertido. Es sencillo y requiere cierta estrategia (quienes no estén de acuerdo en esto, probablemente jugaron poco o perdieron mucho). Logras vencer a cualquiera si tienes a alguien a tu lado con quien te compenetres y aquel a quien derrotes dirá que tuviste suerte. Ninguna persona se toma a mal que jueguen con ella si no le haces sentir mal en su derrota, y si decides jugar solo, debes aprender que para defenderte necesitarás tener una gran mano izquierda. Un juego brillante y español como quien lo inventó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Volviendo a lo del recreativo –hoy estoy melancólico- me está apeteciendo darle un homenaje a ese rincón que todos tenemos en la memoria (en mi caso aquel recreativo)donde siempre encontrarías a alguien conocido que se alegraba de verte y te alegrabas de ver. Tiempos en los que nos tomábamos todo menos en serio porque nosotros mismos éramos más sencillos y hacíamos sencilla nuestra vida. Hace poco pasé por ese rincón. Las escaleras donde solíamos sentarnos a charlar es ahora una sucia pared llena de pintadas indescifrables y el recreativo cerró tiempo atrás. Me dio por hacerle una foto con el móvil al viejo cartel (quizá la cuelgue cuando tenga ganas) y por preguntarme si el dinero de mis partidas en el futbolín llegó para pagarle la universidad a una de las hijas de los dueños o quizá llegó para las tres. No me dio tiempo a mucho más porque no me gustó visitar ese sitio estando solo y me entró prisa por irme. En cualquier caso, Isabel, Antonio (Churruca), y todos aquellos que “hicisteis ruido” a mi lado, gracias por una adolescencia memorable. Cuando me acuerde (probablemente nunca) brindaré por quienes consiguen que una carta sin gracia termine provocándole una mueca de sonrisa a su autor.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7141217247428169023-848094486747667830?l=paristrillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://paristrillo.blogspot.com/feeds/848094486747667830/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://paristrillo.blogspot.com/2010/07/thoughts-memories.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7141217247428169023/posts/default/848094486747667830'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7141217247428169023/posts/default/848094486747667830'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://paristrillo.blogspot.com/2010/07/thoughts-memories.html' title='thoughts &amp; memories'/><author><name>Paris</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11610683940997243112</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7141217247428169023.post-1147254459688013639</id><published>2009-12-25T10:36:00.000-08:00</published><updated>2010-06-20T13:21:40.845-07:00</updated><title type='text'>Teorizando</title><content type='html'>Hola Lola! (qué tiempos cuando veía tu cara al decírte esto mismo poniendo cara de payaso). Hoy tenía pensado contarte lo de la comida de navidad de este año, pero por lo sosa e insustancial te la podría resumir en 4 líneas (una y media conociendo mis dotes de concreción)y con lo poco que escribo últimamente y lo maduro de mi colegir en recientes acontecimientos, creo que voy a cambiar de tercio.&lt;br /&gt;El hecho es que mi tradicional escasez de fe en mi entorno –ahora es cuando todos se dan por aludidos- me empuja a practicar la ancestral técnica de “despotricamiento indiscriminado” pero desistiré de tan extendida costumbre, honrando al espíritu navideño que tan esquivo ha sido en tu ausencia.&lt;br /&gt; Y apelo a ese espíritu navideño, garante de buenas intenciones, por mi sana intención de hacer la típica promesa inútil para el próximo año: Conocer mejor a la gente (con especialidad en su vertiente sentimental), para lo cual he venido desarrollando una teoría que luego describiré. Hay quien quiere aprender inglés, sacarse el carnet, no perderlo por puntos… yo soy más ambicioso.&lt;br /&gt;Vale que suelo viajar escaso de empatía pero es que la epidemia que me encuentro últimamente –van cuatro en pocos meses- ya escapa a todo razonamiento lógico.&lt;br /&gt;A ver, sin tecnicismos: Sí, me la trae floja. Y sí, si me la trajese floja no te escribiría sobre ello ni sería motivo de "tierna promesa navideña", pero te comento: El proceso estándar es siempre algo así como: Me piden consejo, lo doy, me dan la razón, hacen lo que les da la gana, les sale mal, me dicen que yo tenía razón y vuelta a empezar. Esto últimamente ha evolucionado, derivando en: me cuentan sus penas, no pongo la solución (argumentando que es saliva perdida con la esperanza de que reaccionen, cosa que nunca sucede), me cuentan la solución correcta, no SE hacen caso (manda cojones) y vuelta al principio. &lt;br /&gt;La ventaja es que se ahorran escucharme decir: “te lo dije”, lo que para mí, que tengo que volver a escuchar las mismas miserias, no es gran consuelo.&lt;br /&gt;Y es que las relaciones son tan complejas como uno permite que éstas sean. Quien menos debería tener los suficientes espolones como para haber aprendido que un beso no es un contrato ni una mirada tierna una promesa de amor eterno. Entiendo de esto que las personas -normalmente “ellas”- se aferran a las relaciones como un náufrago a un chaleco salvavidas de plomo. Confían su protección equivocadamente y cuanto más tarden en quitarse ese lastre, más hundidas acaban.&lt;br /&gt;Ahí es donde la experiencia debería contar, no por ser un cúmulo de acontecimientos pasados, sino por lo aprendido de estos, entendiendo que para nada ayudan las ganas que tenemos de que la misma causa tenga consecuencias distintas.&lt;br /&gt;Siempre he pensado que tenemos la costumbre de necesitar años para construir confianza y apenas segundos para echarla abajo. Cuando encuentro que gente cercana convive con tanta desilusión, indiferencia e incluso crueldad y lo asumen sin una reacción definitiva para atajarlo, me doy cuenta de que poco puedo hacer yo para cambiarlo.&lt;br /&gt;Entonces, quizá por descarte, encuentro en el miedo que tienen al mayor pegamento posible. &lt;br /&gt;Pero ¿qué importa lo que las unió a esa persona en el pasado si hoy es más un lastre que un bonito recuerdo? No creo que se trate de dónde has llegado, sino a dónde te diriges, y se ve que la incertidumbre aterroriza suficiente a partir de los 25 como para actuar. ¿la consecuencia? Retrasar lo inevitable, sufriendo un camino innecesario.&lt;br /&gt;¿Está eso en la condición humana? Es un asco, pero hoy estamos de suerte. NO. La palabra digo yo que es “valor”, aunque sé que como en todo, los toros son más pequeños y mansos desde la barrera.&lt;br /&gt;En cualquier caso incluso lo del valor… es relativo. ¿es valiente quien evita con su muerte una agresión? ¿es un inconsciente? ¿un héroe? Entiendo por un héroe quien se enfrenta a las peores consecuencias de hacer lo que considera necesario, que no lo más seguro o lo más cómodo. Por esa definición, conducir nuestras vidas exige de nosotros cierta heroicidad. Por egoísmo al menos. Lástima que (y eso sí está en la condición humana) tendemos a pasar mucho tiempo rezando para que nos toque la lotería pero no nos preocupamos de comprar el billete y confiamos a alguien para que lo haga por nosotros.&lt;br /&gt;Volviendo a mi caduca promesa navideña y como comentaba antes, estoy pensando en plantearlo como un estudio del que tendré que sacar mis conclusiones al terminarlo. Ya que vengo de economía, te adelanto que el lenguaje se vuelve aburrido y técnico y se utilizan muchas palabras para explicar más bien poco, pero si no no vende.&lt;br /&gt;Para el estudio, tenemos que plantear el objeto de estudio, una hipótesis, etc. Eso es casi tan pesado como yo vago, así que haré como todo economista de prestigio: Elaboro mi estudio en base a otro anterior -es decir: plagio barato-. En mi caso y volviendo a la economía, lo haré en base a los bienes Giffen, equiparándolos por su consecuencia aparentemente irracional y postulando (porque los eruditos no razonan o fundamentan: postulan y yo hoy no voy a ser menos). Dicho esto vemos que “el interfecto que tuviere una relación tendente al colapso, urdirá un plan en detrimento de su propio devenir, de tal forma que a mayor sea la precariedad de su situación sentimental, mayor será el apego a la misma.&lt;br /&gt;La hipótesis formulada se fundamenta en que debido a que el Efecto Miedo a la Soledad (EMS), se ve incrementado por el Efecto Repulsión hacia la Pareja (ERP) en mayor medida que ésta, por lo que el efecto total aunque paradójico, es que a mayor es la repulsión, más se prolonga la vida en pareja. &lt;br /&gt;Esto, en un supuesto ceteris paribus donde variables como el Efecto Costumbrismo (EC), Efecto Presión del Entorno (EPE) o Efecto Tercero en la Relación (ETR) permanecen exógenos. Entendiendo los efectos EMS, EC de pendiente habitualmente positiva (a mayor miedo a la soledad o costumbrismo, mayor es el interés por seguir la relación) y la repulsión per se de pendiente invariablemente negativa. Es de especial interés en el estudio los efectos EPE y ETR, cuya elasticidad y pendiente fluctuarán con variables emocionales y culturales tan rehuidas en modelos económicos.&lt;br /&gt;La inclusión de la variable exógena ETR cuya representación gráfica lógica debería ser con pendiente negativa puede derivar en varios casos, siendo el más llamativo aquel en que se comporta de forma positiva, bien por lastres culturales (territorialidad) o psicológicos (remordimiento de conciencia) en función del caso. En romano paladín: que un amante podría incluso conseguir mayor unión en la relación.&lt;br /&gt;La volatilidad del sentimiento humano tan repudiado como motivo de asombro en la comunidad científica hace carente de validez cualquier previsión del comportamiento del interfecto y por ende su entorno -donde se coloca el autor- representa poca presión en la evolución del modelo, tal como debe ser (de ahí que me toque bastante los cojones el malgasto de saliva).&lt;br /&gt;Por otro lado existen claros condicionantes para mitigar esa volatilidad. Ahí podrían incluirse los relacionados con el poder de subyugación de la pareja para reconducir la relación o el factor edad, considerándose sorprendentemente mínimo el impacto del grado de hastío de la relación.”&lt;br /&gt;Bueno, la idea queda planteada. Ahora toca ensayar mi mejor cara de poker para cuando realmente me importa poco y saber plantear mejor una estrategia para avanzar en el asunto cuando sí me importa.&lt;br /&gt;En fin... que te quiero.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7141217247428169023-1147254459688013639?l=paristrillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://paristrillo.blogspot.com/feeds/1147254459688013639/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://paristrillo.blogspot.com/2009/12/teorizando.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7141217247428169023/posts/default/1147254459688013639'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7141217247428169023/posts/default/1147254459688013639'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://paristrillo.blogspot.com/2009/12/teorizando.html' title='Teorizando'/><author><name>Paris</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11610683940997243112</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7141217247428169023.post-1539361100932430027</id><published>2009-08-02T09:26:00.001-07:00</published><updated>2009-08-02T09:26:31.236-07:00</updated><title type='text'>y si no, reviento.</title><content type='html'>No puedo con la gente. Es así y no tiene visos de cambiar. En días como el de hoy vienen a mi mente frases hechas como “qué bonito día, verás cómo viene alguien y lo jode” o “cuando mejor conozco a las personas más quiero a mi mascota” o esa de que “el paso del tiempo nos hace mayores, que no más sabios.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Loli; vamos a ver, pregunta fácil: ¿Por qué estoy así de quemado  si sólo “ha expresado” una opinión?&lt;br /&gt;¿pero quién cojones es ese individuo para opinar?!?! ¿Piensa en las consecuencias de sus opiniones de mierda que nadie ha pedido? ¿Acaso PIENSA? Si la cultura es un lastre a veces, la falta de cultura es un cáncer siempre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El día que la vida me niegue ese mínimo de perspectiva y sentido común necesario como para no condicionar a mis amigos con mis prejuicios pueblerinos, mi mezquindad, mi falta de sensibilidad, gusto y afecto por los míos, habré de hacer como Zaratustra y hacer examen de conciencia –o al menos averiguar si tengo- o en su defecto rezo para que me sea negado también voz y voto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Qué pena volver a hablarte después de tanto tiempo con esta mala sangre que me pone alguno. Lo sé, y de verdad que lo siento.&lt;br /&gt;¿Por qué cuando hay por fin una alegría, llega cualquier subnormal, retrasado, egoísta de consejo y juicio rápido al que no le parece bien y dictamina que los lutos son de negro riguroso y a perpetuidad? Supongo que lo hace con el Código de conducta civil de Chiclana -edición de 1952- en mano. Manda cojones tamaña subnormalidad en una sola persona!&lt;br /&gt;¿No será más honroso que se opine sobre lo que es personal cuando se pida una opinión personal? ¿por qué precisamente quien más tiene que callar es quien más ladra? Me pongo a comparar y me pregunto cómo reaccionaría si le censurasen “Código en mano” su vida y obra, precisamente con su historial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por suerte tu hombre no es sólo fuerte de corazón sino de cerebro y quienes le quieren le apoyan en su felicidad, que es también la tuya. Agradezco y me consta que lo sabe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es mi culpa mi falta de transigencia. Sí. Reconozco que puede resultar hipócrita criticar a quien a su vez critica, pero el talante es cosa de Zetapé -otro que…-. Además mi enfado se justifica con una política de “tolerancia cero” a quien pone trabas a la felicidad de quienes quiero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin, no quiero extenderme innecesariamente. No tengo gran cosa que decirte y ya sabía antes de empezar que no sería una lectura agradable para nadie. Apenas es terapia escribirlo.&lt;br /&gt;Quizá otro día que piense con más claridad aproveche para releer estas letras y justificar ciertos comportamientos del escribiente y lo indigno e innoble del comportamiento humano. -no necesito hacerlo en absoluto, pero es “material para navegantes”-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo dicho. Un beso.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7141217247428169023-1539361100932430027?l=paristrillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://paristrillo.blogspot.com/feeds/1539361100932430027/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://paristrillo.blogspot.com/2009/08/y-si-no-reviento.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7141217247428169023/posts/default/1539361100932430027'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7141217247428169023/posts/default/1539361100932430027'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://paristrillo.blogspot.com/2009/08/y-si-no-reviento.html' title='y si no, reviento.'/><author><name>Paris</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11610683940997243112</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7141217247428169023.post-1305383918918171330</id><published>2009-03-11T16:23:00.000-07:00</published><updated>2009-03-24T16:13:19.490-07:00</updated><title type='text'>seguimos perdidos.</title><content type='html'>Hoy me levanté temprano. Estuve unos segundos sentado en la cama, aun con sueño y pensando que eso mismo hice ayer y es lo mismo que haré los próximos 30 años a no ser que haga algo para remediarlo. Me han hecho pensar que en eso consiste la vida y lo peor es que empiezo a aceptarlo. Me entristece pensar que pasarán muchos años desde que te fuiste y que voy a malgastar todo ese tiempo cuando a ti te lo robaron. Aunque solo sea por hacerte un homenaje, deberé arreglar esta situación, ya que la vida que quiero vivir no se parece nada a esto a lo que me he dejado arrastrar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hablando de homenajes. Vaya aniversario el tuyo. Hubo momentos realmente grandes, especialmente aquel solista. Brillante. Parece que fue ayer que mi hermano Leandro hiciera aquella maldita llamada y ha pasado ya más de un año de aquello. Lo peor es que las cosas no han cambiado mucho por aquí. Todo un paso atrás para que ese que tú y yo sabemos encuentre un poco de paz. No lo veo nada positivo emocionalmente para él. Con esta manía que tengo de buscar un sentido pragmático a todo, nunca me llamarán para recoger mi premio al simpático del barrio, aunque nunca preparé mis vitrinas para galardones tan poco prácticos. A eso se le llama ser consecuente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El caso es que jamás un San Valentín hizo rebosar un auditorio de tanta tristeza y eso debería hacerme recapacitar cuando pienso en todo aquello. En el pasado escuché demasiado eso de "pasas de todo" o eres un “despegado” o un "insensible" por no poner carita de circunstancias en las despedidas. En parte es porque me despido tanto como vuelvo a reencontrarme; y en parte porque tienen razón. ¿y qué hago? ¿miento? Las grandes actuaciones se las dejamos a la oscarizada Pé –qué forma más cursi de acortar un nombre, por cierto; aunque cierto es que alargarlo una sílaba sonaría vulgar-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En mi primera carta hablamos ya de que se pasa uno la vida conociendo gente a la que no volveré a ver y que pasan por nuestras vidas sin perturbarlas. No todos merecen una despedida o yo soy muy vago para darlas.&lt;br /&gt;Tú sin embargo nunca has sido una más y eso hace que merezcas más. no eres esa "chica de Conil” o esa “novia de”. No me trago 1.400 kilometros para hablar a un público del que no necesito un aplauso y mucho menos una lágrima por “la novia de” por importante para mí que pueda ser él. De ahí un gran homenaje A TI y que no me moleste que la gente no haya alcanzado a comprender el mensaje que quise transmitirles y se limitasen a lo emotivo que me pudiera haber salido el discurso. De ahí también que me guste escribirte y no hablar de ti. No se trata de que lean entre líneas, es sólo saber escuchar más allá de un conjunto de términos que suenen bien. Las palabras bonitas mueren si sus ideas no viven en quienes las escuchan; y muchos de quienes te quieren todavía necesitan llorarte más que darte un homenaje ¿Y quién soy yo para cambiar eso? ¿uno que puede? Yo no lo sé. Eso que me dijeron no hace mucho de que “el arte de saber juntar palabras” puede darme un poder mayor que el de una espada, es, como tengo escuchado en el trabajo, algo que “no aplica” o “no es operativo” –un día tengo que hablarte de mi trabajo y quizá serás tú quien llore con estas cartas-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me falta mucho para hacerme entender, desde luego. Me falta voluntad más que talento; y aun más me falta encontrar quien sepa guiar mi voz para que mis pensamientos más amargos pinten más dulces, ya que el tiempo acabará haciéndomelos comer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y es que doy por seguro que un día mis palabras más que mis ideas acabarán pasándome una factura que no sabré firmar, lo que se tercia contradictorio en alguien que no se precia de ser muy comunicativo. Nunca dije en serio que sea perfecto. Se demuestra en que aun hay conciencias que debería molestarme en agitar y no agito. Me desborda la rabia que aun hoy me consume y que no podré canalizar más allá de a través de estas letras. Me sobran pensamientos que no sabré compartir y sobre todo personas de las que me despediré junto a otras de las que sin elección algo hará que TENGA que DESPEDIRME.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa enorme diferencia me da miedo. Realmente tengo miedo, es así. Hace ya tiempo me prometí que las alas de mi libertad no perderían una sola pluma por una persona, una posición o por lo que se pueda esperar de mí, y eso mismo empieza a sucederme.&lt;br /&gt;Tengo miedo a afrontar mi pasado frente al espejo dentro de muchos años y no sonreírme o hacerme un guiño porque no me guste lo que veo o lo que dejé a la espalda. Tengo mucho miedo de envejecer más allá de unas arrugas y que la rutina me haya dejado en casa conformándome con ver pasar la vida que deseo desde la ventana, ver que mi cara o mi carnet se llenaron de años y mi vida no. Quizá porque siempre he querido poco equipaje en mi viaje y ningún pasado o comportamiento ha lastrado mis pasos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero tú sabes bien que el pasado nos persigue, crece, se manipula y nos lo escupen. Viste cómo llenamos un auditorio llorando tu recuerdo y las calles gritando tu nombre. Paseamos pancartas, exigimos justicia, firmamos papeles, repasamos fotos, compartimos lágrimas, velamos tu ausencia… pero también verás que el tiempo apagará las voces, secará lágrimas y hará que para muchos termines siendo una triste fecha en el calendario o un viejo recuerdo idealizado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso te pido perdón. La condición humana es egoísta y de memoria caduca. Yo no soy una excepción y el paso del tiempo hará estragos en nuestra relación. Te pido perdón por eso mismo. Sé que tengo aun mucha responsabilidad que estoy dando de lado por demasiado tiempo ya y sinceramente no siempre sé lo que debo hacer. Aun entonces, amiga mía, como hice ayer y si tengo fuerzas seguiré haciendo mañana; me contento con un momento de mi soledad en el que pueda hacer un tributo; desestructurado, confuso y prosaico en exceso, a quien me ayuda a llenar mi vida de vida y a quien en su ausencia me recuerda que ahora, tengo que vivirla por dos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7141217247428169023-1305383918918171330?l=paristrillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://paristrillo.blogspot.com/feeds/1305383918918171330/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://paristrillo.blogspot.com/2009/03/un-ano-un-mes-y-un-dia-de-condena.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7141217247428169023/posts/default/1305383918918171330'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7141217247428169023/posts/default/1305383918918171330'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://paristrillo.blogspot.com/2009/03/un-ano-un-mes-y-un-dia-de-condena.html' title='seguimos perdidos.'/><author><name>Paris</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11610683940997243112</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7141217247428169023.post-5621427404543270165</id><published>2008-12-21T04:28:00.000-08:00</published><updated>2009-08-02T09:23:47.509-07:00</updated><title type='text'>trescientos días sin ti</title><content type='html'>Estoy lejos, a solas y hace frío aquí en Madrid. Y a falta de poder hacerlo en persona me gusta hablar con algún amigo por la red; que tengo pocos y a veces dudo de si los cuido lo suficiente. Así que abro el Messenger y… como no.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Pariquiii! Aju, me veas a matar, pero estoy otra vez igual…&lt;br /&gt;-¿qué te duele ahora?&lt;br /&gt;-Killo, que esto no arranca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿hay una forma más sencilla y auténtica para empezar cualquier conversación? Hubo alguien que un mal día se levantó y decidió no dejarme volver a oir esto nunca más. Decidió que no cuenta que yo sea tan egoísta que necesito que me interrumpan de vez en cuando y me devuelvan con palabras a donde debo. Con mis amigos, mis aficiones… mi lugar en la vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo siempre he pensado que la sencillez o el cariño están lamentablemente menospreciados en el mundo en que vivimos. Hablar de alguien en términos de “tiene”, en vez de “es” o al menos “hace”, es una triste forma de darse cuenta de que nuestros valores degeneran más que nuestro aspecto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No hace tanto me vi rebuscando entre esas fotos que tenemos en la cartera. Esas que en el reverso se suelen escribir sin mucho éxito dedicatorias ingeniosas, que le hagan parecer a uno más extravagante, más poético o más divertido. Encontré hace poco una que no resaltaba ninguna de esas tres virtudes. ¿a ver?... una chica. Eres tú, Loli. Sin maquillaje. Será que no tienes mucho esconder. Tampoco tienes un bonito vestido que distraiga la atención de una mirada sincera, ni tienes una sonrisa “de foto”, lo que me recuerda que sonríes suficiente en la vida como para que una máquina te diga cuando tienes que hacerlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al darle la vuelta, leo: “con cariño de una amiga que siempre está ahí. Besitos. La Lola.”&lt;br /&gt;Me puse a analizar la frase. “Con cariño”… Joder Loli, tampoco aquí te has complicado mucho la vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero lo que más me deja pensando, lo que más rabia me da, me hace pasar malos ratos, me mata desde hace ya demasiado y me quita el sueño, es la parte siguiente. “de una amiga que siempre está ahí”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siempre está ahí. Una amiga. “siempre” es un gran concepto. Una gran palabra, que diría una guiri que conozco bien. Se dice mucho y muy a la ligera. “Siempre” me he preciado de tener pocos y muy buenos amigos. -Porque yo lo valgo, qué coño!- suelo decir, imbécil de mi…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahí me mentiste, Loli. Ya no estás y ojalá pudiera echarte la culpa. Decir que pasaste de mí o que fuiste una de tantas personas que pasan por mi vida de puntillas sin dejar huella; porque si hay algo que se puede decir de ti, es que no dejas indiferente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Últimamente me da por divagar, como ahora. De nuevo culpa tuya. Me pongo a pensar -que no a filosofar, para eso se deben tener claras las ideas- sobre lo que está bien o mal. Lo que está feo, lo manipulables que somos, y cosas así. Entonces, en momentos en que no encuentro respuesta en mi interior, la busco entre mis cosas. Entre mis carpetas de instituto y universidad, por ejemplo. Esas que solíamos decorar con dibujos a lápiz, amagos de poemas profundos y pensamientos ajenos robados de Internet (sabed que Internet es mucho más que música gratis o páginas porno, es cuestión de variar tus criterios de búsqueda) y encuentro este fragmento, de Kipling, que muchos conoceis:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“…si llenas un minuto envidiable y certero,&lt;br /&gt;de sesenta segundos que te lleven al cielo...&lt;br /&gt;la tierra y lo que ella contiene será dominio tuyo&lt;br /&gt;y aún mucho más,&lt;br /&gt;serás un hombre, hijo mío”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y de nuevo me pongo a pensar. Loli, en ese sentido has conseguido en los 24 años que te dejaron con nosotros lo que la inmensa mayoría tarda una vida y no consigue. No te dejaron tener un hijo, pero hiciste a muchos un hombre.&lt;br /&gt;Te has pasado una vida haciendo hombres. Hay tantos minutos míos llenados con sesenta valiosos segundos tuyos que no caben entre estas líneas. Tantos que me da rabia que aquel que decidió que fueron suficientes no sepa realmente lo que hizo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y que nadie se equivoque. Si hay algo que me gusta de la historia es que pone a cada uno en su sitio. A cada cerdo le llega su San Martín, suele decirse. Y desde luego no hablo de la justicia de los juzgados (que a la sentencia de un Juez se le llame “fallo” no es arbitrario).&lt;br /&gt;¿Por qué? Porque no importa que decenas o cientos de miles de firmas digan que no es justo; que ese individuo no puede estar entre nosotros. Que un juez no debería regir su juicio más que por el concepto universal de justicia; y no encadenarse a leyes oxidadas escritas con criterios trasnochados, pobres y coaccionados. Soy vengativo (como buen español, dice alguno). Doy por esto gracias a que no tengo el poder sobre este individuo, y así debe ser, porque no sería justo. Gandhi decia eso de “ojo por ojo y el mundo acabará tuerto”. Desde luego yo no soy Gandhi y desde luego mi temperamento y mis circunstancias me impiden serlo. No conozco “Gandhis” cuando los jueces –que no la justicia, otro gran concepto- dicen que alguien que consiga convencernos de que está loco debe estar antes en la calle que alguien que no lo está. Será que el daño causado y sus consecuencias son menores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora lo entiendo. Pobre asesino! Es… una victima del sistema. Mejor echar la culpa al sistema, entonces! No es personal –lo que tengo yo contra él lo es, mira si soy cruel-. Quizá llevaba el arma para defenderse y sus muchos robos anteriores eran uno tras otro “estados transitorios de enajenamiento” como dirá su abogado. Y lo que es peor, funcionará.&lt;br /&gt;Por eso. Porque no importa. Porque nada importa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque hemos perdido los papeles, como decía aquel &lt;a href="http://blogs.periodistadigital.com/electroduende.php/2007/09/19/emiliocalatayud_menores8794"&gt;juez&lt;/a&gt; de menores granadino. Porque el sentido común es el menos común de los sentidos. Porque algo huele mal y somos todos, que miramos a otro lado cuando CREEMOS que no nos atañe y no pensamos que mañana seremos nosotros, o una novia, una hija y una amiga. Porque las personas como Loli se nos van porque no es rentable cuidarlas. Mantener a quienes nos dañan donde no puedan hacerlo es caro. Los números mandan, Loli. La justicia no es barata y el asiento cómodo del juzgado es demasiado costoso de alcanzar como para hacerlo peligrar por tomar una decisión valiente que diga que gente así terminar sus días donde merece –una vida como la que ha robado y como las que ha destruido a su vez-. No es “políticamente correcto” ser duro. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso nunca he sacado buenas notas en las asignaturas de Derecho, porque no entiendo de política. Ignorante de mí, creí leer que hay tres poderes y que el judicial está separado del ejecutivo (De Juana me hizo ver mi error). Pero ese es otro caso. Me enseñaron que los jueces hacen justicia y que en esta vida las buenas personas hacen que merezca la pena que peligre mi asiento. Que hay que apostar fuerte por quienes lo valen y no por quienes nos son valiosos. Mierda, estoy saturado de valores equivocados. Por eso no lo entiendo. No es falta de capacidad, me falla la base.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa es la razón, Loli, de que ahora mire tu foto y entienda que no fuerces una sonrisa. La vida la hacemos bonita o fea quienes la vivimos y la gente como tú o yo necesitamos sonreírle a la cámara si no ha dicho nada gracioso. Ya lo hacen mucho los poderosos y ni tú ni yo necesitamos el calor de las masas. Tú tuviste el inmenso poder de agradar a quienes hablaron contigo, de hacer feliz a quienes te conocieron y de enamorar a quienes te tuvimos. Hoy miro tu foto y veo a alguien que no necesita complicadas frases para decir algo sencillo. A fin de cuentas las palabras son fáciles y cómodas y tú ya nos ganaste con tus actos hace mucho como para necesitar impresionarnos ahora con palabras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin, me despido de ti. Sólo por el momento, porque ya sabes que estoy lejos, a solas y hace frío aquí en Madrid. Y a falta de poder hacerlo en persona me gusta hablar con algún amigo por la red; que tengo pocos y a veces dudo de si los cuido lo suficiente.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7141217247428169023-5621427404543270165?l=paristrillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://paristrillo.blogspot.com/feeds/5621427404543270165/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://paristrillo.blogspot.com/2008/12/trescientos-das-sin-ti.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7141217247428169023/posts/default/5621427404543270165'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7141217247428169023/posts/default/5621427404543270165'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://paristrillo.blogspot.com/2008/12/trescientos-das-sin-ti.html' title='trescientos días sin ti'/><author><name>Paris</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11610683940997243112</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
