Decían del Muro Berlín que protegía a occidente del fascismo de oriente. De protección o de vergüenza, un muro separa y aun peor: aisla. Parece impensable que como en Berlín, una noche sea levantado un muro que impida ver más allá. Hoy se cumplen años desde que hubiera que apostar por la libertad y me ha dado qué pensar.
Encuentro últimamente quien levanta muros y pensando en protegerse, sólo consigue aislarse. No tengo nada en contra de aislarse; me suele sobrar la gente, pero creo absurdo hacerlo por miedo. Hablando de esto de la libertad hace poco en Lugo, un conocido mío, español a su pesar, defendía su postura con un argumento tan convincente como que siendo español, estaba obligado a tener un DNI en su cartera. Esa era toda su queja sobre el Estado opresor e imperialista que supone España como patria.
Desde luego brindo por que el símbolo que supone una bandera sea toda su queja y me prometo defender con mi sangre la libertad de expresión que le permite quejarse de la democracia de que disfruta, que casualmente llegó a la muerte del mayor opresor del pueblo español del siglo pasado, gallego de nacimiento.
De todas formas, de esto de la libertad se ha escrito mucho. Es un concepto ambiguo, fácil de manipular y con el que es fácil manipular. Es cómodo confundir libertad con libertinaje y dejar de responder de los actos propios abanderado por la posibilidad de actuación, por lo que la libertad sin moral nos conduce a la degradación como personas libres que queremos ser.
Realmente hoy es una fecha por la que brindar (y no gracias a que haya sido fiesta en Madrid, por lo que yo poco tengo que celebrar ya que he amanecido en Zaragoza para currar como un desgraciado) sino porque hoy se cumplen años en que en un país de habla germánica hubo quienes creyeron que libertad era derribar muros, arriesgarse y encontrar la fuerza en la unión. Por desgracia el paso de los años, como en el caso del gallego que comentaba, dejamos de valorar lo que hacemos de nuestra libertad al convertirla en libertinaje, y ya que quien no valora lo que tiene, no lo merece (da Vinci); estaremos condenados a necesitar muros que nos aislen.
Por otro lado ahora que me acuerdo de da Vinci (Fumicino!) y como homenaje a quien se haya dado por aludid@ alguna vez por mis palabras, me está apeteciendo terminar esto de forma artística. Hay un poema de Ernesto Cardenal que me sé de memoria y clava el escrito, pero hoy desde luego no tengo el día romántico, así que ya que tampoco puedo dibujar aquí… pues ahí va un soneto.
Si para recobrar lo recobrado
debí perder primero lo perdido,
si para conseguir lo conseguido
tuve que soportar lo soportado,
si para estar enamorado
fue menester haber estado herido,
tengo por bien sufrido lo sufrido,
tengo por bien llorado lo llorado.
Porque después de todo he comprobado
que no se goza bien de lo gozado
sino después de haberlo padecido.
Porque después de todo he comprendido
que lo que el árbol tiene de florido,
es por vivir de lo que tiene sepultado.
Francisco Luís Bernárdez.
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Estamos deacuerdo en que la libertad también implica límites.
ResponderEliminarLibertad como valor y libertad como derecho. Pero no sólo es la confusión entre valores y derechos sino sobre los alcances de la libertad como un factor que contribuye a la dignidad humana. Podria ser el respeto hacia el prójimo....
Ya entiendo a lo que te referias ayer... sobre el muros y barreras, no termiaba de entender, jajajja